lunes 2 de febrero de 2009

Carta Pastore AJ 09/10

CARTA PASTORAL
del Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo Nivariense
Don Bernardo Álvarez Afonso
en el Año Jubilar de San Vicente Mártir



Para conseguirlo haremos bien en guiarnos por la exhortación que nos ofrece la Palabra de Dios en la segunda carta de San Pedro: “Poned todo empeño en añadir a vuestra fe la virtud, a la virtud el criterio, al criterio el dominio propio, al dominio propio la constancia, a la constancia la piedad, a la piedad el cariño fraterno, al cariño fraterno el amor. Estas cualidades, si las poseéis y van creciendo, no permiten ser remisos e improductivos en la adquisición del conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. El que no las tiene es un cegato miope que ha echado en olvido la purificación de sus antiguos pecados. Por eso, hermanos, poned cada vez más ahínco en ir ratificando vuestro llamamiento y elección. Si lo hacéis así, no fallaréis nunca, y os abrirán de par en par las puertas del reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2Pe. 5,1-11).
El Año Jubilar es una ocasión privilegiada para dar a Dios el lugar que le corresponde en nuestra vida y empeñarnos más seriamente en el cumplimiento de su voluntad, por eso, con palabras de San Pablo les digo: “como si Dios exhortara por medio de nosotros, en nombre de Cristo os suplicamos: ¡reconciliaos con Dios! … Y como cooperadores suyos que somos, os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Dios. Pues dice él: En el tiempo favorable te escuché y en el día de salvación te ayudé. Mirad ahora el momento favorable; mirad ahora el día de salvación” (2Cor. 5,20-6,2). Para que la gracia del Año Jubilar no caiga en saco roto tenemos que acudir a la histórica iglesia de San Vicente con el corazón arrepentido y regresar después a casa, a nuestros quehaceres y trabajos, a nuestras parroquias y comunidades, con el corazón renovado por la gracia de Dios, con la certeza del amor de Cristo recibido y el gozo de ser sus discípulos. La gracia de Dios no sólo cura del pecado, sino que sana hasta la raíz misma del pecado y penetra en el corazón, lo transforma y nos da la libertad de los hijos de Dios.
Con el deseo de que quienes participen en este Año Jubilar de San Vicente en Los Realejos lo hagan con fe y amor, para que así, con un corazón disponible, el Señor les pueda colmar con toda clase de bienes de tal modo que sean felices en esta vida y alcancen la vida eterna, de corazón les bendice,
“Todo de todos”,
† Bernardo Álvarez Afonso - Obispo Nivariense